Documentación necesaria para contratar una hipoteca: el checklist definitivo
Solicitar una hipoteca puede sentirse como una carrera de obstáculos… hasta que conoces exactamente qué pide el banco, por qué lo pide y cómo tenerlo todo listo desde el minuto uno.
La diferencia entre una aprobación rápida y un “lo sentimos, falta un documento” suele estar en la preparación previa.
Como broker hipotecario con décadas de experiencia en el sector, te presento el checklist definitivo para que lleves tu documentación al día, sin estrés y aumentando significativamente tus opciones de conseguir las mejores condiciones del mercado.
1. Documentación personal básica
Es lo primero que cualquier entidad revisará para verificar tu identidad y situación civil.
DNI o NIE en vigor
Libro de familia (si aplica)
Certificado de empadronamiento (solo solicitado por algunas entidades)
Estado civil actualizado:
Casado: escritura de matrimonio
Divorciado: sentencia de divorcio
Pareja de hecho: documento acreditativo
Consejo experto: Si estás casado en régimen de gananciales, ambos cónyuges deberán aportar documentación completa, aunque solo uno solicite la hipoteca.
2. Documentación laboral
El banco necesita comprobar la estabilidad de tus ingresos para valorar el riesgo.
Si eres trabajador por cuenta ajena:
Contrato laboral actual
Últimas 3 nóminas
Vida laboral actualizada
Si eres autónomo:
Declaraciones de IRPF de los últimos 2 años
Pagos fraccionados (modelo 130 o 131)
IVA trimestral y resumen anual (modelo 303 y 390)
Certificado de estar al corriente con Hacienda y Seguridad Social
Vida laboral
Si tienes una empresa (sociedades):
Impuesto de sociedades
Cuentas anuales depositadas
Balance y cuenta de resultados
Escrituras de constitución
Consejo experto: Los autónomos suelen tener más trabas, pero con un broker hipotecario especializado puedes demostrar solvencia real aunque tus ingresos sean variables.
3. Justificantes de ingresos y solvencia
Aquí el banco evalúa tu capacidad de pago.
Declaración de la renta (IRPF)
Extractos bancarios de los últimos 6 a 12 meses
Certificados de otros ingresos: alquileres, pensiones, etc.
Información sobre inversiones o ahorros:
Fondos
Planes de pensiones
Cuentas remuneradas
Consejo experto: Presentar tu situación financiera de forma ordenada genera confianza y acelera la aprobación.
4. Información sobre deudas y obligaciones
El banco quiere conocer tu nivel de endeudamiento actual.
Préstamos personales
Financiaciones de coche
Tarjetas de crédito (límite y saldo disponible)
Microcréditos
Avales en los que aparezcas
Consejo experto: A veces cancelar una pequeña deuda puede mejorar tu ratio de riesgo y permitirte acceder a una hipoteca más competitiva.
5. Documentos del inmueble que deseas financiar
Para el banco, la propiedad es la garantía. Debe comprobar su valor y situación legal.
Contrato de arras o preacuerdo de compra
Nota simple del Registro de la Propiedad
Referencia catastral
Certificado de eficiencia energética
En algunos casos: estatutos de la comunidad o certificado de deuda cero
Consejo experto: La nota simple debe tener menos de 30 días. Un broker puede gestionarla por ti y verificar que el inmueble está libre de cargas.
6. Aportación de fondos propios
Todos los bancos pedirán que demuestres que cuentas con ahorros suficientes para cubrir:
El 20% que no financia la hipoteca
Los gastos de compra y formalización
(aprox. entre un 10% y 12% adicionales)
Para ello pueden solicitar:
Extractos de ahorro
Certificados de depósito
Movimientos donde se origina ese dinero
Consejo experto: Si parte del dinero proviene de un familiar, se requiere contrato de donación o préstamo privado.
Checklist descargable (versión rápida)
✔ DNI o NIE
✔ Últimas 3 nóminas o IRPF en autónomos
✔ Vida laboral
✔ Extractos bancarios (6–12 meses)
✔ Declaración de la renta
✔ Detalle de deudas
✔ Contrato de arras
✔ Nota simple
✔ Acreditación de ahorros
Tener esto listo = solicitar la hipoteca en la mitad de tiempo.
Por qué contar con un broker hipotecario facilita todo este proceso
Un broker hipotecario actúa como tu estratega personal:
Ordena tu documentación
Detecta posibles problemas antes de ir al banco
Presenta tu caso de forma óptima para que la entidad lo valore mejor
Negocia tipos más bajos gracias a acuerdos previos
En otras palabras: te ahorra tiempo, dinero y dolores de cabeza.
